Jaén también existe

Los olivares de Jaén siguen esperando pacientemente, al igual que sus gentes, que la realidad de la provincia cambie.

Los olivares de Jaén siguen esperando pacientemente, al igual que sus gentes, que la realidad de la provincia cambie.

Como Teruel, Jaén también existe. Por eso hoy escribe la entrada Ernesto Catena, ingeniero de caminos que sabe del déficit secular de nuestra provincia en materia de infraestructuras.

Nuestro olivar y nuestras sierras tienen la asignatura pendiente de las comunicaciones. Unas comunicaciones que harían más fácil la creación de riqueza, el conocimiento de nuestra provincia y serían una oportunidad hacia la consecución de un modelo de desarrollo sostenible para Jaén. Porque Jaén ha sido una  provincia olvidada secularmente por las administraciones y  cuando se han acordado de ella ha sido para la extracción de materias primas:  El aceite, la madera de los montes de Segura y Cazorla y ahora más modernamente, la explotación de su subsuelo para extraer gas no convencional con la dañina técnica del fracking, al igual que Teruel.

Esperemos que en un futuro cuando se hable de Jaén sea para trabajar de verdad en un modelo de desarrollo serio y sostenible para nuestra provincia que implique la mejora de la calidad de vida de sus gentes.

Os dejo con la entrada de hoy.

Hace tiempo que la planificación de las carreteras españolas está hecha. Hace tiempo que el desarrollo de las infraestructuras se basa en mejorar las carreteras nacionales, convirtiéndolas en autovías, o en solucionar cuellos de botella. Se avanza para conseguir una red mallada en todo el territorio nacional que dote a este país de igualdad de oportunidades, y hablando de carreteras, de una igualdad en la calidad de vida. ¡Bonito sueño…!

En la provincia de Jaén cerca de la capital no hay mucha queja en cuanto a infraestructuras; hacia Madrid, hacia Granada, Córdoba… Y últimamente se ha avanzado en la Autovía del Olivar que une Jaén con Úbeda y Baeza,  y se intenta continuar la A-32, desde Linares hacia Albacete. (Quizá no acaben de estar contentos con las conexiones ferroviarias, pero el tren en esta país es harina de otro costal)

Sin embargo el gobierno se olvida del resto de la provincia, la esquina noreste de la provincia tiene la peor conectividad de España. En el Plan de Infraestructuras  2000-2007 se preveía que en 2010 estarían convertidas en autovías casi todas las carreteras nacionales y todo los problemas estarían solucionados. (Lo que incluía la A-32)¡Dios bendiga al euro! Por aquel entonces este país surfeaba el ibex 35 subido en grandes constructoras. ¿Por qué no se iba a poder?

Fue entonces, a principios de los 2000, cuando se proyecta la autovía Linares-Albacete (la A-32), aunque hacía más de una década que se hablaba de ella políticamente. Los jienenses vimos un impulso al desarrollo de las zonas rurales y una bocanada de aire fresco para la vida en los pequeños pueblos de las comarcas de las Villas y Segura. Una mejora de la conectividad a nivel nacional, pero sobre todo un desarrollo de la red provincial, mejorando los tiempos de trayecto dentro de la provincia.

El desarrollo de la red mallada nacional en nuestra provincia cuenta con un importante nodo en Bailén. Justo a la entrada norte de Andalucía con conexión directa hacia Sevilla y hacia Granada… Bailen está llamado a ser un centro logístico de mercancías más importante de lo que es, pero ¿Saben lo que le falta? La conexión con Levante, la A-32 en realidad empieza en Bailén no en Linares. Una planificación nacional, o regional, de infraestructuras coherente hubiera determinado los pasos y el orden de construcción adecuados para que la Zona de Actividades Logísticas planeada por la Junta en Bailén y en Linares, funcionara (cuando funcione) a máximo rendimiento.

La construcción de una autovía no implica un desarrollo económico por si mismo. Una infraestructura es una herramienta de desarrollo territorial y por tanto un instrumento político.  Es un componente más dentro de una política territorial. En España la planificación territorial y política brillan por su ausencia: Estaciones de AVE en mitad del campo, aeropuertos sin pasajeros, polígonos industriales vacios, viviendas vacías…

En Jaén se lanzó el plan Rehabilita Activa Jaén como definición de una política territorial. En el que se muestran muchas iniciativas para mejorar o rehabilitar las infraestructuras provinciales, así como iniciativas para crear empleo (juás juás). Un plan que ni siquiera ha podido coordinar o encauzar la construcción de la A-32 con la construcción de la autovía del Olivar. Estas dos autovías, una vez acabadas, unirán las ciudades de mayor población de la provincia en menos de una hora. Jaén, Baeza, Úbeda, Linares, Bailén quedarán unidas, lo que supondrá una dinamización económica en la provincia. Un crecimiento que está llegando a trozos.

Mientras se “intenta conseguir políticamente” que aumenten los presupuestos para que se avance en la A-32, cosa que se lleva haciendo, según algunos, desde hace 20 años, los habitantes de los pueblos de la Sierra de Segura, de las Villas se preguntan cuando oyen lo de “Jaen  Paraíso interior” ¿Quién va a venir aquí? ¿Para qué invertir en turismo en la Sierra de Segura? Si se tardan cinco horas en llegar desde Madrid ¿Con quién se va a competir? ¿A que se espera para tener una autovía que atraviese a provincia y reduzca los costes del transporte de aceite? ¿No quieren tener una industria más competitiva?

La provincia de Jaén tiene oportunidades de desarrollo, un potencial para crecer y no caer olvidada en una esquina de Andalucía. Para aprovechar este potencial falta una planificación territorial, que explote los recursos del territorio. Una planificación que depende de los políticos de este país. Y de ellos, ni siquiera Dios nos librará.

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El Norte del Sur

Pues como decía Einstein: “Todo es relativo”, y el Sur también tiene su Norte. Un Norte en el sentido estricto de la palabra. Este Norte se encuentra, como no, en la Sierra de Segura. Al pie del monte Navalperal, en Siles.

En la zona de Cazorla y Segura las “navas” son superficies planas formadas por la disolución de la roca caliza y pueden estar compuestas por una o varias dolinas o torcas.

Así encontramos: Navalperal (la nava del peral), Navalespino (la nava del espino), la Nava de San Pedro, Navalasna (¿la nava de la asna?)…..

Sierra de Segura

Vista de Navalespino desde el camino que asciende a la cima de Navalperal.

Tiene Navalperal varias peculiaridades que lo trasladan al norte de la península:

La primera es su pluviosidad. Es  el segundo lugar más lluvioso de Andalucía tras Grazalema, con una media de 1.140 litros al año, interceptando gran cantidad de frentes que atraviesan la península debido a su orientación.

La segunda peculiaridad es que en su falda afloran unas arenas blancas con un nombre muy del norte: las Arenas de Utrillas.

Utrillas es una población de Teruel, que,  como Segura, también existe, y donde se definieron por primera vez.

El interés de éstas arenas es que aportan un pH ácido-neutro en un contexto de pHs básicos. Es decir, contribuyen a la biodiversidad botánica de estas Sierras al permitir que en ellas vivan plantas que de otro modo, y en otras sierras calizas de Jaén, sería imposible que se desarrollasen, como es el caso de roble melojo o la jara pringosa.

Sierra de Segura

El roble melojo. Ligado indiscutiblemente en la Sierra de Segura a la presencia de las Arenas de Utrillas.

La tercera y más importante es que en sus faldas encontramos un bosque que ha permanecido acantonado en esta Sierra desde las últimas glaciaciones: El bosque de “Las Acebeas”, debido a la abundacia de acebos.

El lugar es como si se hubiese cogido un trozo de bosque autóctono asturiano, galaico o pirenaico, se hubiesen sustituido las hayas, tilos y robles por pinos laricios y lo hubieran colocado en esta serranía, pues las especies que en él se desarrollan son las típicas de éstos bosques del norte de España. Así encontramos acebos, avellanos, robles melojos, arces, fresas silvestres y un cortejo florístico norteño que hace las delicias de botánicos y aficionados.

Sierra de Segura

Acebos en la falda de Navalperal.

Tiene el lugar el  halo mágico de los bosques de los cuentos, sobre todo cuando el sol se refleja en las lustrosas hojas de los acebos, que las hace brillar como si fuesen hojas de agua.

El acebo tiene sus hojas inferiores con espinas para defenderse de los herbívoros, mientras que las superiores carecen de ellas al estar a salvo de ellos. Su nombre científico: Ilex aquifolium, viene del latín. Ilex es el nombre que los romanos daban a la encina y aquifolium significa “hoja que pincha”. Así que nuestro acebo vendría a ser como una encina con unas hojas que pinchan más de lo normal.

Tiene también el acebo un fuerte componente mágico y mitológico: Según antiguas leyendas, durante el Solsticio de Invierno, el Rey Acebo luchaba contra el Rey Roble y era derrotado. Así, el Rey Roble reinaba durante la mitad luminosa del año, tras el Solsticio de Invierno. En el Solsticio de Verano, el Rey Roble era derrotado por el Rey Acebo, que reinaba sobre la mitad oscura del año, cuando el Rey Roble perdía sus hojas. Entonces el Rey Acebo se adornaba de bayas rojas y mantenía sus hojas verdes.

También es un árbol sagrado por excelencia. Así, los antiguos druidas construían sus varitas con ramas de acebo, que eran empleadas en los juicios druídicos simbolizando la presencia de la verdad. Se cree que aleja a los demonios de la noche, a los sátiros y a otros duendes maliciosos.

Geológicamente, Navalperal es un gran pliegue sinclinal que forma parte del relieve invertido de esta Sierra.  Para los ateos en la materia geológica, decir que un relieve invertido es un relieve que, como su nombre indica, está al revés. Es decir,  los sinclinales ocupan las cimas de las montañas y los anticlinales los valles.

Y es que, en contra de lo que a primera vista pueda parecer, al ver un tapiz  vegetal compuesto en su mayor parte por pinares, estas sierras esconden lugares mágicos en cada uno de sus rincones que recogen una de las mayores biodiversidades de Europa.

En el contexto de crisis actual en el que no hay mucho dinero para viajes, invitar a la gente del Sur a que venga a este rincón de la Sierra de Segura, que además forma parte del sendero GR-247. Tendrá la experiencia de ver, oler, sentir y tocar un bosque del norte de España a pocos kilómetros de su casa. Y, como no, invitar también a la gente del Norte. Encontrarán en nuestro Sur un trozo de sus bosques que les hará la estancia más agradable y familiar.

Sexo, secuestros y mentiras en el olivar

Pues ya llegamos al tema que a todo el mundo interesa. Los bien pensados imaginarán lozanas mozas corriendo semidesnudas por esos olivares de Dios, perseguidas por algún sátiro, miembro viril en ristre. Pero no, en este caso la cosa es mucho más sofisticada. En nuestros olivares se dan unas relaciones sexuales muchísimo más complicadas. Relaciones entre miembros de distintas especies, que como en los culebrones, recogen desengaños amorosos y amores no correspondidos. Pero en los que el amante despechado, como un Don Juan, vuelve a casa con una sonrisa agridulce, nunca mejor dicho.

Los seguidores habituales del blog, sabiendo del pie que cojeo, sabrán ya que estoy hablando de flores e insectos. Pequeñas flores que podemos encontrar en nuestros olivares, con unas historias increíbles que se han desarrollado a lo largo de miles de años de evolución. Flores tremendamente evolucionadas que para reproducirse han ideado las más complicadas tretas. Hoy hablaré de dos especies que por su complejidad bien merecen ellas solas un post: Ophrys lutea y Aristolochia paucinervis.

Ophrys lutea, la Flor de la Abeja Amarilla.

Ophris lutea

Ophris lutea, la Flor de la Abeja Amarilla

Es una pequeña flor de la familia de las Orquidáceas. Cuando se habla de orquídeas todo el mundo piensa en flores exóticas, tropicales, relacionadas con la aventura en selvas lejanas. Pero nada más lejano de la realidad, éstas flores están extendidas por casi todo el mundo con un gran número de especies.

Ya el nombre de la familia es puramente sexual: “Orchis” en griego significa “testículo”, haciendo alusión al tubérculo de la planta y su parecido con las gónadas masculinas. También eróticas han sido las películas que han utilizado el nombre, como en el caso de “Orquídea salvaje”, protagonizada por Mickey Rourke y Jacqueline Bisset en 1990.

En la mitología griega, Orquis es el hijo de una ninfa y un sátiro.  En una fiesta en honor del dios Dionisio (Baco), bebe demasiado e intenta violar a una sacerdotisa. Ella se defiende y pide ayuda a los animales salvajes del bosque, que le atacan y matan. Mirando su bello cadáver, ella pide a los dioses que le devuelvan a la vida, pero éstos lo hacen solo a medias y le convierten en un vegetal, la hermosa orquídea.

“Ophrys” en griego es “ceja”, no sabemos si por la vellosidad de la flor o por la forma arqueada de los sépalos, y “lutea” es amarillo. Comúnmente se la conoce como Flor de la Abeja Amarilla.

Para polininizarse la flor imita la forma de la hembra del insecto polinizador con los dibujos y pelos que presentan en el abdomen. Además exhalan un aroma similar al que tiene la feromona de la hembra.  En nuestro caso los insectos polinizadores son abejas del género Andrena, que construyen sus nidos bajo tierra.

La imagen que presenta el conjunto es el de una hembra posada en una flor, como si estuviera buscando polen.

Los machos se aproximan para intentar copular con ella y lo único que consiguen es polinizar las flores. Como todos los machos, esto lo intentan con muchas flores, con lo que la polinización queda asegurada.

Este mecanismo funciona porque los machos de éstas especies empiezan a volar unos días antes de que lo hagan las hembras, coincidiendo esos días con la floración de las plantas. De ahí que ésta no dure más de 8 días. Una vez que las hembras empiezan a volar, los machos, como es lógico, pierden el interés por las flores y casi no visitan las flores.

Esta coordinación suele ser casi exacta y aún es un misterio como funciona el reloj biológico de la flor para adaptarse al insecto y a los primeros vuelos de los machos.

En el caso de bosques, la presencia numerosa de orquídeas es sinónimo de la buena salud de los mismos. Por lo que la aparición de éstas flores en nuestros olivares certifica mejor que cualquier organismo administrativo el manejo sostenible de la finca donde aparecen.

Aristolochia paucinervis o Aristoloquia.

Aristolochia paucinervis

Aristolochia paucinervis o Aristoloquia

Otra pequeña planta rastrera, que a menudo pasa inadvertida y que podemos observar también en nuestros olivares. En éste caso la conducta sexual de la interfecta puede ser punible por la ley porque al engaño añade el secuestro.

Su nombre deriva del griego “aristos”, que significa “que es útil”  y  “locheia”, cuyo significado es “nacimiento”, por su antiguo uso en su ayuda en los partos. Sin embargo, según Cicerón, la planta lleva el nombre de un tal “Aristolochos”, que a partir de un sueño, había aprendido a utilizarla como un antídoto para las mordeduras de serpiente.

“Paucinervis” viene del latín y significa “poco veteado”, haciendo alusión a la flor. Vulgarmente se la conoce como Aristoloquia.

Pues bien, esta planta, menos espectacular que sus parientes tropicales como en el caso de las orquídeas, usa para poder polinizarse una flor-trampa de forma tubular y con la base engrosada. Los insectos que la polinizan son dípteros, es decir, moscas, mosquitos y mariposillas nocturnas.

Ésta flor exhala un olor a carne descompuesta, que junto al color amarronado-violáceo que adquiere, la hace irresistible para éstos insectos, que entran en ella para alimentarse. Entrar entran, pero no pueden salir porque la flor está tapizada de pelillos rígidos orientados hacia abajo que impiden la fuga del incauto insecto.

El secuestro puede durar varios días y a fin de mantener con vida al prisionero la flor segrega néctar rico en azúcares. Para evitar autopolinizarse la flor no suelta su polen hasta que los ovarios no se han fecundado con el polen proveniente de otra planta.

Una vez consumado el acto los pelos se marchitan y se pliegan sobre la superficie dejando vía libre al insecto, que como su memoria no es muy grande volverá a caer, no sabemos si voluntariamente o no, en el engaño de otra planta.

El olivar, como hemos dicho más de una vez, atesora cultura e historias dignas de cualquier gran documental de National Geographic, sin necesidad de trasladarse al Serengueti, ni a las grandes Selvas Tropicales. Eso sí siempre a una escala muchísimo menor, pero no por eso menos interesante.

Necesitamos un olivar sostenible para garantizar la pervivencia del cultivo en las actuales circunstancias. Por eso debemos conocer el ecosistema y mantenerlo, a la vez que aportarlo como un valor añadido a la hora de promocionar el producto.

Por eso, como en El Principito, es importante  “ …..que conozca yo una flor única en el mundo que no existe en ninguna parte salvo en mi planeta, a la que un corderito puede aniquilar de un golpe, así sin más, una mañana, sin darse cuenta de lo que hace……”.

Costumbres y tradiciones (II): “La corta”

poda del olivo

Hacha tipo Jaén.

Es tiempo de corta en Jaén.  “Corta” es como en algunas comarcas se llama a la poda del olivo. Una vez acabada la recolección los olivareros se disponen a renovar sus árboles viejos y dar una forma adecuada a las plantaciones más jóvenes.

En las mañanas frías de los meses de enero y febrero los penachos de humo que se levantan entre las olivas dan fe de la quema de las ramas y restos de la poda. Costumbre que se está perdiendo en favor de la trituración de las mismas que aporta materia orgánica a los suelos y disminuye la erosión.

Tras derribar las ramas principales señaladas por “los maestros de corta”, viene el desposeerlas de las más pequeñas, para dejar la leña gruesa aprovechable para lumbres y calderas. Tras esto habrá que talarla y llevarla a las leñeras, donde se hacinará y tapará para evitar la salida del barrenillo del olivo y donde se guardará para el invierno siguiente.

De la existencia de leñeras en las casas viene el dicho popular de :  “Ser más arisco que un gato entre la leña”. Al ser las hacinas de leña el lugar que escogían las gatas para parir y donde los gatitos, allí resguardados y montaraces, no tenían contacto con el ser humano hasta que no podían andar, bufando y  huyendo de las personas cuando las veían aparecer.

En muchas comarcas los restos de poda más finos se compactan y se elaboran con ellos pellets, que junto con el hueso triturado alimentan las calderas de los hogares. Éstas calderas, más sostenibles, están sustituyendo  poco a poco a las de gasoil, mucho más caro.

Importancia de la poda del olivo

La importancia de la poda para el  olivar  viene recogida desde muy antiguo. El ilustre gaditano Columela, nacido en el año 4 d.C. recoge en su Res Rústica que: “Deben cortarse sus ramas secas, y las que se hallaren enlazadas para que el olivo quede desahogado; asimismo las ramas tuertas y largas, y las que tuvieran demasiada altura, o sobresalieren mucho.”

También de éste autor es el antiguo proverbio que dice: “Quien ara el olivar, le pide fruto; quien lo abona se lo pide con insistencia; el que lo poda, le obliga a que se lo de.”

Posteriormente Alonso de Herrera en su “Agricultura General” de 1645 nos dice: “….y quiten los ramos desfariados, y los viejos, que frutifica poco por fer viejos, y que las oliuas en lo nuevo dan su fruto, y por ello anden contínuo renovadas…”

Ya, a nuestros días ha llegado el refrán: “Si me olvidares árame aunque no me caves, y si me olvidares aún más, córtame, aunque no me ares ni me caves.”

Evolución

Hasta la llegada de la motosierra, motosierro en algunas comarcas, que en ésto del género y génera no nos ponemos de acuerdo en este país, la corta se hacía con el hacha. En Jaén con unas hachas de tipología singular que tomaron el nombre de la provincia: “Hacha tipo Jaén”.

Como digo, antes de la llegada de la mecanización al olivar las cortas se adaptaban a las labores y costumbres de recolección de cada tiempo. Así no es difícil encontrar hoy en día en olivares tradicionales, olivas con la cruz a dos metros sobre el nivel del suelo con el fin de facilitar el acercamiento de las yuntas de mulos durante las labores de arado. Con éstas alturas de cruz no es difícil imaginar que las olivas alcanzaran alturas de 6 y 7 metros sobre el nivel del suelo. Existiendo en las antiguas cuadrillas la figura del “copero”; normalmente la persona más joven y más ágil de la cuadrilla que armado con un pequeño garrote de alrededor de metro y medio y de madera ligera como es la higuera, escalaba para derribar la aceituna más alta que quedaba en las copas.

De esta costumbre de jugarse la vida para derribar la aceituna de las copas, el holandés Gastón G.A. Remmers extrajo el título de un estudio publicado en 1998: “Con Cojones y Maestría: Un estudio Sociológico-agronómico acerca del Desarrollo Rural Endógeno y Procesos de Localización en la Sierra de la Contraviesa.” Haciendo referencia al valor y la habilidad de los coperos para varear la aceituna.

Tipos de poda

Modernamente las podas tradicionales coexisten con la poda técnica llevada a cabo por ingenieros agrónomos. En la provincia de Jaén se identifican dos tipos de  poda tradicional predominante: La poda practicada en la zona de Jaén capital y la poda practicada en la zona de Úbeda.

La poda tradicional tipo Úbeda es una poda típica en cabeza, en la que se renueva  intensiva y continuamente la copa de la oliva, cortando ramas excesivamente jóvenes y en plena producción, aunque éstas no estén todavía envejecidas.

En la poda tradicional de la zona de Jaén capital se dosifica el ritmo de rejuvenecimiento de la copa, sustituyendo éstas cuando es necesario, para lo que previamente se prepara la rama para su renovación, favoreciento los renuevos que la sustituirán.

Un ejemplo ilustrativo de la necesidad e importancia  que la poda tiene para la oliva se resume perfectamente en la gráfica cancioncilla popular: “El que tiene un olivar y no le corta las varetas, es como el que tiene novia y no le toca las tetas.”

Olivar y fracking

contaminación del ambiente

Olivares de la comarca de la Loma. En peligro si las explotaciones de gas mediante fracking en la comarca llegan a buen puerto.

English Version

Empezaré este post con una aseveración popular que en este caso nos viene como anillo al dedo: “Éramos pocos y parió la abuela”. Pues sí, este olivar nuestro no gana para sustos. Resulta que la mayor amenaza para el olivar no es ni la expansión de los cultivos en China, ni la producción marroquí, ni los bajos precios, ni la Reforma de la Política Agraria Común.

El principal problema del olivar ya se atisba en el horizonte y es mucho más grave que los antes enumerados. Esta amenaza se llama “fracking” o “fracturación hidráulica”. Por la cuenta que nos trae más nos vale que nos acostumbremos al nombre de la técnica y al nombre de la empresa que pretende ponerlo en marcha: Oil & Gas Capital S.L.

Esta técnica se basa en la extracción de gas natural mediante una perforación, primero vertical y luego horizontal, por la que se inyectan agua y arena a alta presión, junto con hasta 400 sustancias químicas. Éstos pozos llegan a profundidades de entre 2.000 y 3.000 metros, pudiendo llegar a 5.000 metros.

La roca, tipo pizarra, se fractura y permite la liberación del gas natural. Dentro de éstas sustancias que se inyectan, y que en Estados Unidos las empresas han hecho lo imposible para no tener que declararlas, hay según un Informe del Parlamento Europeo, sustancias tóxicas, alergénicas, mutagénicas y carcinogénicas.

Y dirá más de uno:  ¿Cómo afecta esto al olivar?. Pues me explico:

La empresa Oil & Gas Capital S.L. tiene solicitados y concedidos varios permisos previos a la explotación de gas en la provincia mediante ésta técnica.

Me centraré en el caso del acuífero Jurásico de Úbeda, un gigantesco acuífero carbonatado muy fracturado y que cumple todos los requisitos para que todos los impactos negativos que ésta técnica tiene puedan llegar a sufrirse.

Estamos ante un ejemplo “de libro” y que puede ser extensible a acuíferos de toda la provincia y que afecta a las principales zonas productoras de la provincia como son los municipios de Úbeda, Baeza y Villacarrillo entre los municipios más importantes.

La zona de Úbeda se encuentra sobre un gigantesco acuífero, que en su sector confinado ocupa una extensión de 630 Km cuadrados. En éste acuífero hay perforados unos 300 pozos y se riegan con él unas 20.000 hectáreas de olivar. Así mismo sobre él se encuentra otro más pequeño, que recarga al anterior y que se encuentra conectado con él debido a la gran cantidad de pozos que se han excavado.

La empresa Oil & Gas Capital S.L. ha solicitado una serie de permisos en la provincia. De ellos, dos serían los que afectarían a éste acuífero en el extremo suroeste: Ulises 2, que actualmente está vigente e Himilce 3, que está solicitado.

Si se excavaran pozos en éste área y se explotaran mediante fracking el acuífero podría verse seriamente afectado. Pudiendo llegar a contaminarse, a priori y en función de las direcciones de flujo del mismo:

  1. El propio acuífero. Que entre la superficie libre y la confinada alcanza los 880 km cuadrados.
  2. El río Guadalimar. Inequívocamente vinculado al acuífero y salida natural de éste.
  3. El embalse de Giribaile que embalsa al Guadalimar y que está directamente en contacto con el acuífero.
  4. El río Guadalquivir aguas abajo. Como río principal cuyo afluente es el Guadalimar.
  5. La unidad carbonatada de la zona de Beas de Segura. Que según varios autores puede estar conectada con el acuífero.
  6. El acuífero del Mioceno de Úbeda. Sobre la superficie de exploración y comunicado por varios pozos con el acuífero carbonatado más profundo.

Contaminación del acuífero

La contaminación del acuífero sería más que probable debido a la alta permeabilidad de éste, la intensa fracturación a la que está sometido y a la gran profundidad a la que se encuentra. El pozo más profundo que lo explota y del que he tenido noticias llega a los 770 metros.

Además los últimos estudios  realizados tanto con sondeos sísmicos, mecánicos y sondeos eléctricos verticales localizan  una serie de fallas con saltos de entre 30 y 100 metros que afectan al acuífero y a las unidades subyacentes y que pueden llegar a las profundidades a las que se prevee que se realice la explotación por fracking.

Éstas fallas podrían comunicar la zona de explotación altamente contaminada con el acuífero y éste  a su vez con el río Guadalimar, el acuífero Mioceno de Úbeda e incluso con el acuífero del Parque Natural.

Sismicidad

Otro de los efectos perniciosos que se sentiría en esta zona ya de por sí altamente castigada por la sismicidad, sería el incremento de la misma. En la actualidad hay 3 grandes fallas regionales cartografiadas, y parece que aceptadas, amén de las de menor tamaño no cartografiadas. Éstas fallas afectan a los materiales más profundos y con la lubricación que supone la inyección de fluidos podrían reactivarse.

También podría incrementarse la sismicidad por las propias inyecciones, fractura hidraúlica  y explosiones. Además de por los bruscos cambios en los niveles de agua.

Actualmente hay autores que entre las causas desencadenantes de los terremotos identifican como factor muy a tener en cuenta la acción del agua, tanto en el acuífero, las unidades subyacentes y supradyacentes. Este agua podría haber reactivado viejas fallas o haber ocasionado nuevas fracturas.

Otro efecto que podría aumentar la sismicidad en la zona sería la disolución de grandes volúmenes de evaporitas de la unidad geológica existente bajo el acuífero, debido al aporte de las ingentes cantidades de agua necesarias para la explotación que podrían pasar a través de fracturas desde los niveles inferiores y que podrían provocar colapsos o fenómenos diapíricos que intensificarían los terremotos.

Problemática

Nos encontraríamos así con una contaminación que se extendería por gran parte de la provincia debido a la contaminación tanto de aguas superficiales como subterráneas.

Difícilmente podríamos promocionar un olivar y un aceite de oliva regado con aguas altamente contaminadas bajo el epígrafe de calidad y cuyas debilidades ya se encargarían los numerosos competidores de ponerlas de manifiesto. Amén de la publicidad negativa que generaría la contaminación de una de las principales zonas productoras de la provincia.

También se vería perjudicado el nombre de nuestro Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, si la contaminación lo alcanzara, así como la marca de ” Jaén, paraíso interior” que tanto se promociona.

Si todavía algún defensor queda de esta técnica, decirle que la excusa de los puestos de trabajo aquí  vale para poco porque los pozos tienen una vida media de 5 a 6 años y las empresas para su explotación contratarían presumiblemente a trabajadores ya formados en Texas u Oklahoma, por ejemplo. Dejando al final el territorio inservible para lo que secularmente se ha utilizado.

Desde aquí, aunque poca gente nos lea, animar al sector a que se documente y pida estudios de detalle sobre esta amenaza que se está cerniendo y que organizaciones agrarias como UPA y COAG ya han denunciado. Y a los pueblos afectados por éstos permisos a que sigan el ejemplo de Torreperogil y se declaren “Municipios libres de Fracking”.

Repsol Investigaciones Petrolíferas S.A. ha desistido del permiso de investigación ” Porcuna” que tenía solicitado, tras las alegaciones presentadas por la Casa de Alba por lesionar sus intereses. Por algo será.

Sin embargo el Ayuntamiento de Úbeda, pueblo que vería la totalidad de sus aguas subterráneas afectadas, parece ser que ha desestimado la proposición de declarar el “Municipio libre de fracking” con los votos en contra de los dos partidos mayoritarios.

Esperemos que se den cuenta de su error y que nuestro árbol, que es el árbol sagrado de Atenea, triunfe una vez más y nuestros políticos, aunque sea al ver el nombre de Ulises en los permisos, lo recuerden y no se dejen llevar por los cantos de las sirenas. Nos va el futuro en ello.

P.D. Se agracedece la copia y reproducción por cualquier medio de los posts de este Blog, pero indicando en lugar visible el origen: Blog Aceituna y aceite y su dirección: aceitunayaceite.wordpress.com. Muchas gracias y Salu2.0.

Costumbres y tradiciones ( I ): “La Rebusca y la Botijuela”

aceite de oliva

Espuerta de pleita ( Labor de esparto con la que se confeccionaban los utensilios de la aceituna )

Dentro de lo que he dado en llamar “Cultura de la Aceituna”, un concepto que incluye las formas de vida de las gentes secularmente ligadas al olivar, están las costumbres y tradiciones que se repiten año tras año.

Dentro de esta serie relataré en cada tiempo la relación de las personas con el medio, que en esta provincia nuestra de Jaén y en nuestros pueblos está íntimamente ligada al monocultivo del olivar.

Al acabar la recolección de la aceituna, comienza  “La Rebusca”. Como en Jaén todo el mundo sabe, la rebusca constituye un pequeño complemento de rentas para la población rural que más lo necesita. Consiste en la recolección de la aceituna que no se ha recogido durante la campaña por personas ajenas a las explotaciones.

Al finalizar la Campaña de recogida, desde la Administración se da permiso para que se pueda recoger esta aceituna, una vez que se ha verificado que todos los tajos han acabado su actividad.

Luego esta aceituna se vende en los puestos de compra privados que se habilitan a tal fin en los distitos pueblos de la provincia.

La práctica estaba cayendo en desuso con los años por el escaso rendimiento y la cantidad de trabajo que requiere, pero debido a las condiciones económicas parece ser que se está volviendo a retomar.

Hace años era común que los chiquillos de los pueblos, al salir de la escuela y pertrechados con una cubeta y un saco, recorrieran los olivares de los alrededores de los pueblos para sacarse unas pesetillas para sus gastos.

De esta costumbre, la de rebuscar, en algunos pueblos de la provincia se conserva la expresión: “Meterse en lo sin coger” (sic) o lo que es lo mismo: Entrar a coger aceituna en una finca que aún no se ha recolectado, con el consiguiente peligro de que el dueño del olivar sorprenda al “rebuscaor” (sic) en el ilícito acto.

Esta expresión se usa para situaciones de la vida cotidiana en que una persona entra en un tema que no debiera y que le puede suponer algún quebranto. Bien físico, bien económico.

Otra de las costumbres fuertemente arraigadas en el mundo del olivar es “La Botijuela” o “El Remate”, dependiendo de las comarcas.

La Botijuela es la celebración que se celebra al final de la campaña, antiguamente al día siguiente, en la que aceituneros y dueños del olivar se reúnen y que corre a cuenta de éstos últimos.

Durante la Botijuela se olvidan los trabajos y fatigas que se sufren durante la campaña ( frío, agua, hielo, barro, etc..).

El nombre de la celebración proviene de una vasija de barro que se usó durante los siglos XVI al XVIII y que se utilizaba para transportar o conservar aceite, aceitunas, vino, vinagre, etc…

El diminutivo ” Botijuela” se aplica por ser el recipiente de menos capacidad que se usaba para estos menesteres. Así, había botijuelas de medio almud, botijas de uno, barriles de dos e incluso barriles de una fanega. Un almud es una unidad de capacidad que varía entre 4,5 y 11 litros dependiendo de las regiones.

Antiguamente durante la celebración, los aceituneros, haciendo un corro, se pasaban la botijuela que habían estado usando para el transporte de la aceituna de unos a otros. Al que se le caía o la rompía era víctima de burlas y bromas. Como, por ejemplo, el manteo.

Durante la celebración también se cantaban coplas, muchas de corte flamenco y algunas con tintes picarescos.

Como es normal, las más comunes se referían al tema amoroso.

Antiguamenta las campañas eran más largas y había más dificultades para la relación entre personas de distinto sexo. Por lo que durante la Campaña surgían relaciones entre el personal más joven de la cuadrilla. Debido a que las cuadrillas estaban también compuestas por gente de otras comarcas, los amoríos duraban lo que duraba la Campaña. Testigos de aquellos amoríos son las coplas:

El querer que te tuve fue aceitunero,

se acabó la aceituna

ya no te quiero.

o

Los amores del invierno

son amores de fortuna;

que te quiero, que te adoro

mientras dura la aceituna.

y

Anda diciendo tu madre

que tienes un olivar;

el olivar que tú tienes

es que te quieres casar.

¿ Por qué un blog ?

El porqué de comenzar con la aventura de la publicación de un blog nace de la necesidad de dar a conocer la realidad, siempre ignorada, de las comarcas de Sierra de la provincia de Jaén (también ignorada). Las realidades que normalmente se muestran recogen una imagen adaptada al marketing del turismo rural al uso, con imágenes idílicas de las Sierras y que cuando se refieren a la cultura popular van en la dirección de asimilar la imagen del poblador de estas sierras con el mito del “Buen Salvaje”.

Así mismo y haciendo referencia al título del blog, pretendo dar información sobre dos Culturas que aunque cercanas en el espacio y el tiempo e íntimamente relacionadas, en la práctica se encuentran muy separadas: La Cultura de la Aceituna y la Cultura del Aceite.

A pesar de ser Jaén la principal provincia productora del famoso ” oro líquido “, el desconocimiento por parte de los productores de las distintas calidades de los aceites y de sus cualidades organolépticas hace que estas dos culturas estén en la actualidad separadas, aunque cada día y gracias a esfuerzos de Administraciones y particulares del sector,  se esté haciendo una gran labor de difusión de esta Cultura del Aceite que entre todos intentamos crear. Los avances en calidad están a años luz de los de hace algunos años e iniciativas particulares de marcas como ” Castillo de Canena”, “Oro de Bailén”, etc. hacen que nuestros aceites tengan proyección internacional y merecido reconocimiento.

Pero la Cultura del olivo, el árbol mitológico de Atenea, es milenaria. Así como milenaria la utilización del aceite y cuidado de los olivos. No estando las modernas clasificaciones de los aceites demasiado claras tanto para consumidores como para productores, el cuidado de los olivos ( las olivas en Jaén, porque la Naturaleza que nos da de comer siempre es femenina, como madre que es ) es un tema de conocimiento general. Porque el jiennense mima al árbol. Basta con preguntar a cualquier ciudadano de Jaén cuáles son los cuidados que el árbol necesita y éste los enumerará sin ningún género de dudas.

En este blog hablaré de nuestras Sierras, sus lugares, sus gentes.  Y en la medida de lo posible intentaré relacionar la cultura del aceitunero de Miguel Hernández con la de las catas de #AOVE ( #EVOO en inglés), coupages y demás términos de una Cultura del Aceite que aunque incipiente está en rápida expansión.

Salu2.0 y buen aceite.

Sierra Mágina

Aznaitín, símbolo de la Denominación de Origen ” Sierra Mágina”