Jaén también existe

Los olivares de Jaén siguen esperando pacientemente, al igual que sus gentes, que la realidad de la provincia cambie.

Los olivares de Jaén siguen esperando pacientemente, al igual que sus gentes, que la realidad de la provincia cambie.

Como Teruel, Jaén también existe. Por eso hoy escribe la entrada Ernesto Catena, ingeniero de caminos que sabe del déficit secular de nuestra provincia en materia de infraestructuras.

Nuestro olivar y nuestras sierras tienen la asignatura pendiente de las comunicaciones. Unas comunicaciones que harían más fácil la creación de riqueza, el conocimiento de nuestra provincia y serían una oportunidad hacia la consecución de un modelo de desarrollo sostenible para Jaén. Porque Jaén ha sido una  provincia olvidada secularmente por las administraciones y  cuando se han acordado de ella ha sido para la extracción de materias primas:  El aceite, la madera de los montes de Segura y Cazorla y ahora más modernamente, la explotación de su subsuelo para extraer gas no convencional con la dañina técnica del fracking, al igual que Teruel.

Esperemos que en un futuro cuando se hable de Jaén sea para trabajar de verdad en un modelo de desarrollo serio y sostenible para nuestra provincia que implique la mejora de la calidad de vida de sus gentes.

Os dejo con la entrada de hoy.

Hace tiempo que la planificación de las carreteras españolas está hecha. Hace tiempo que el desarrollo de las infraestructuras se basa en mejorar las carreteras nacionales, convirtiéndolas en autovías, o en solucionar cuellos de botella. Se avanza para conseguir una red mallada en todo el territorio nacional que dote a este país de igualdad de oportunidades, y hablando de carreteras, de una igualdad en la calidad de vida. ¡Bonito sueño…!

En la provincia de Jaén cerca de la capital no hay mucha queja en cuanto a infraestructuras; hacia Madrid, hacia Granada, Córdoba… Y últimamente se ha avanzado en la Autovía del Olivar que une Jaén con Úbeda y Baeza,  y se intenta continuar la A-32, desde Linares hacia Albacete. (Quizá no acaben de estar contentos con las conexiones ferroviarias, pero el tren en esta país es harina de otro costal)

Sin embargo el gobierno se olvida del resto de la provincia, la esquina noreste de la provincia tiene la peor conectividad de España. En el Plan de Infraestructuras  2000-2007 se preveía que en 2010 estarían convertidas en autovías casi todas las carreteras nacionales y todo los problemas estarían solucionados. (Lo que incluía la A-32)¡Dios bendiga al euro! Por aquel entonces este país surfeaba el ibex 35 subido en grandes constructoras. ¿Por qué no se iba a poder?

Fue entonces, a principios de los 2000, cuando se proyecta la autovía Linares-Albacete (la A-32), aunque hacía más de una década que se hablaba de ella políticamente. Los jienenses vimos un impulso al desarrollo de las zonas rurales y una bocanada de aire fresco para la vida en los pequeños pueblos de las comarcas de las Villas y Segura. Una mejora de la conectividad a nivel nacional, pero sobre todo un desarrollo de la red provincial, mejorando los tiempos de trayecto dentro de la provincia.

El desarrollo de la red mallada nacional en nuestra provincia cuenta con un importante nodo en Bailén. Justo a la entrada norte de Andalucía con conexión directa hacia Sevilla y hacia Granada… Bailen está llamado a ser un centro logístico de mercancías más importante de lo que es, pero ¿Saben lo que le falta? La conexión con Levante, la A-32 en realidad empieza en Bailén no en Linares. Una planificación nacional, o regional, de infraestructuras coherente hubiera determinado los pasos y el orden de construcción adecuados para que la Zona de Actividades Logísticas planeada por la Junta en Bailén y en Linares, funcionara (cuando funcione) a máximo rendimiento.

La construcción de una autovía no implica un desarrollo económico por si mismo. Una infraestructura es una herramienta de desarrollo territorial y por tanto un instrumento político.  Es un componente más dentro de una política territorial. En España la planificación territorial y política brillan por su ausencia: Estaciones de AVE en mitad del campo, aeropuertos sin pasajeros, polígonos industriales vacios, viviendas vacías…

En Jaén se lanzó el plan Rehabilita Activa Jaén como definición de una política territorial. En el que se muestran muchas iniciativas para mejorar o rehabilitar las infraestructuras provinciales, así como iniciativas para crear empleo (juás juás). Un plan que ni siquiera ha podido coordinar o encauzar la construcción de la A-32 con la construcción de la autovía del Olivar. Estas dos autovías, una vez acabadas, unirán las ciudades de mayor población de la provincia en menos de una hora. Jaén, Baeza, Úbeda, Linares, Bailén quedarán unidas, lo que supondrá una dinamización económica en la provincia. Un crecimiento que está llegando a trozos.

Mientras se “intenta conseguir políticamente” que aumenten los presupuestos para que se avance en la A-32, cosa que se lleva haciendo, según algunos, desde hace 20 años, los habitantes de los pueblos de la Sierra de Segura, de las Villas se preguntan cuando oyen lo de “Jaen  Paraíso interior” ¿Quién va a venir aquí? ¿Para qué invertir en turismo en la Sierra de Segura? Si se tardan cinco horas en llegar desde Madrid ¿Con quién se va a competir? ¿A que se espera para tener una autovía que atraviese a provincia y reduzca los costes del transporte de aceite? ¿No quieren tener una industria más competitiva?

La provincia de Jaén tiene oportunidades de desarrollo, un potencial para crecer y no caer olvidada en una esquina de Andalucía. Para aprovechar este potencial falta una planificación territorial, que explote los recursos del territorio. Una planificación que depende de los políticos de este país. Y de ellos, ni siquiera Dios nos librará.

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La Sierra Esmeralda

Poza en el arroyo de Guazalamanco

Poza en el arroyo de Guazalamanco

Las agrestes sierras giennenses, en contra de lo que mucha gente cree, presentan gran abundancia de agua y  grandes relieves, debido a su naturaleza caliza y a la tectónica que les afecta. En ellas encontramos encajonados arroyos de montaña, que en los cursos altos nos regalan estampas propias de otras latitudes con una vegetación singular y unos colores que imitan a la más valiosa de las gemas, la esmeralda.

La esmeralda es una variedad del mineral llamado berilo, que contiene cromo y vanadio. Éstos elementos son los que le dan su típico color verde. Cuenta la historia que Nerón, para que la luz del sol no le molestara en los ojos cuando asistía a las luchas de gladiadores en el circo romano, protegía sus ojos con finas láminas de esmeralda.

En nuestras sierras, en arroyos de alta montaña, es fácil encontrarnos el color verde esmeralda cuando miramos algunas de sus pozas.

En el sendero del arroyo de Guazalamanco, en la desconocida y menos mentada Sierra del Pozo, podemos encontrar un ejemplo de éstas aguas limpias y frías, que cuando se remansan adquieren éste color.

Para los amantes del senderismo basta con tomar un breve desvío en la Etapa 14 del sendero GR-247 y en poco menos de 1 kilómetro se adentrarán en un barranco de belleza singular.

En árabe la raíz “zalama” significa entre otras cosas, oscuro, sombrío o tenebroso. En nuestro recorrido el sendero que discurre paralelo a éste arroyo hace honor a su nombre y en todo el recorrido el sol no penetra entre los grandes pinos laricios que jalonan el recorrido.

Entre la vegetación de ribera podemos encontrar ejemplares de arce, el “acer granatensis”. En nuestro caso la denominación “granatensis” es debida, parece ser, al color del pecíolo de la hoja que adquiere un intenso color granate.

Ejemplares de boj

Ejemplares de boj

Otra de las especies botánicas curiosas que podemos observar a lo largo de éste arroyo es el boj. En nuestras sierras alcanza su distribución más meridional dentro del continente europeo y en este sendero podemos observar ejemplares de gran porte que podrán llegar a vivir hasta los 600 años. La madera de boj, dura y pesada, es muy apreciada en ebanistería y su nombre “sempervirens” hace alusión a que no pierde sus hojas en invierno por lo que es muy apreciado también en jardinería para formar setos.

Al final del recorrido nos encontramos con un dique, que el paso de los años ha convertido en una pequeña cascada en la que podemos tomar una ducha que nos cortará la respiración, tanto por la belleza del lugar como por la temperatura de sus aguas.

La cascada artificial del dique.

La cascada artificial del dique.

A pesar de la abundancia de agua de éstos lugares y del año tan generoso en lluvias que hemos vivido, en el itinerario vemos como los ejemplares de otro árbol, la sabina, van siendo cada vez más abundantes. Mostrándonos, según dicen los botánicos, los indicios del cambio climático en éstas sierras y la progresiva aridización a la que están sometidas. Por lo que especies como el boj o el arce, de ambientes más húmedos, adquieren aún más valor.

Debemos conservar nuestras sierras, como si de una gema se tratase, porque al igual que las valiosas esmeraldas nos muestran su color para nuestro disfrute, pero a diferencia de éstas, su fragilidad es mucho mayor y cada vez se encuentran más amenazadas.

El Norte del Sur

Pues como decía Einstein: “Todo es relativo”, y el Sur también tiene su Norte. Un Norte en el sentido estricto de la palabra. Este Norte se encuentra, como no, en la Sierra de Segura. Al pie del monte Navalperal, en Siles.

En la zona de Cazorla y Segura las “navas” son superficies planas formadas por la disolución de la roca caliza y pueden estar compuestas por una o varias dolinas o torcas.

Así encontramos: Navalperal (la nava del peral), Navalespino (la nava del espino), la Nava de San Pedro, Navalasna (¿la nava de la asna?)…..

Sierra de Segura

Vista de Navalespino desde el camino que asciende a la cima de Navalperal.

Tiene Navalperal varias peculiaridades que lo trasladan al norte de la península:

La primera es su pluviosidad. Es  el segundo lugar más lluvioso de Andalucía tras Grazalema, con una media de 1.140 litros al año, interceptando gran cantidad de frentes que atraviesan la península debido a su orientación.

La segunda peculiaridad es que en su falda afloran unas arenas blancas con un nombre muy del norte: las Arenas de Utrillas.

Utrillas es una población de Teruel, que,  como Segura, también existe, y donde se definieron por primera vez.

El interés de éstas arenas es que aportan un pH ácido-neutro en un contexto de pHs básicos. Es decir, contribuyen a la biodiversidad botánica de estas Sierras al permitir que en ellas vivan plantas que de otro modo, y en otras sierras calizas de Jaén, sería imposible que se desarrollasen, como es el caso de roble melojo o la jara pringosa.

Sierra de Segura

El roble melojo. Ligado indiscutiblemente en la Sierra de Segura a la presencia de las Arenas de Utrillas.

La tercera y más importante es que en sus faldas encontramos un bosque que ha permanecido acantonado en esta Sierra desde las últimas glaciaciones: El bosque de “Las Acebeas”, debido a la abundacia de acebos.

El lugar es como si se hubiese cogido un trozo de bosque autóctono asturiano, galaico o pirenaico, se hubiesen sustituido las hayas, tilos y robles por pinos laricios y lo hubieran colocado en esta serranía, pues las especies que en él se desarrollan son las típicas de éstos bosques del norte de España. Así encontramos acebos, avellanos, robles melojos, arces, fresas silvestres y un cortejo florístico norteño que hace las delicias de botánicos y aficionados.

Sierra de Segura

Acebos en la falda de Navalperal.

Tiene el lugar el  halo mágico de los bosques de los cuentos, sobre todo cuando el sol se refleja en las lustrosas hojas de los acebos, que las hace brillar como si fuesen hojas de agua.

El acebo tiene sus hojas inferiores con espinas para defenderse de los herbívoros, mientras que las superiores carecen de ellas al estar a salvo de ellos. Su nombre científico: Ilex aquifolium, viene del latín. Ilex es el nombre que los romanos daban a la encina y aquifolium significa “hoja que pincha”. Así que nuestro acebo vendría a ser como una encina con unas hojas que pinchan más de lo normal.

Tiene también el acebo un fuerte componente mágico y mitológico: Según antiguas leyendas, durante el Solsticio de Invierno, el Rey Acebo luchaba contra el Rey Roble y era derrotado. Así, el Rey Roble reinaba durante la mitad luminosa del año, tras el Solsticio de Invierno. En el Solsticio de Verano, el Rey Roble era derrotado por el Rey Acebo, que reinaba sobre la mitad oscura del año, cuando el Rey Roble perdía sus hojas. Entonces el Rey Acebo se adornaba de bayas rojas y mantenía sus hojas verdes.

También es un árbol sagrado por excelencia. Así, los antiguos druidas construían sus varitas con ramas de acebo, que eran empleadas en los juicios druídicos simbolizando la presencia de la verdad. Se cree que aleja a los demonios de la noche, a los sátiros y a otros duendes maliciosos.

Geológicamente, Navalperal es un gran pliegue sinclinal que forma parte del relieve invertido de esta Sierra.  Para los ateos en la materia geológica, decir que un relieve invertido es un relieve que, como su nombre indica, está al revés. Es decir,  los sinclinales ocupan las cimas de las montañas y los anticlinales los valles.

Y es que, en contra de lo que a primera vista pueda parecer, al ver un tapiz  vegetal compuesto en su mayor parte por pinares, estas sierras esconden lugares mágicos en cada uno de sus rincones que recogen una de las mayores biodiversidades de Europa.

En el contexto de crisis actual en el que no hay mucho dinero para viajes, invitar a la gente del Sur a que venga a este rincón de la Sierra de Segura, que además forma parte del sendero GR-247. Tendrá la experiencia de ver, oler, sentir y tocar un bosque del norte de España a pocos kilómetros de su casa. Y, como no, invitar también a la gente del Norte. Encontrarán en nuestro Sur un trozo de sus bosques que les hará la estancia más agradable y familiar.

Herederos de Delibes

LARREADIO

Una mula, una carreta, un emisor de FM, micrófonos y mucho camino por delante.
Fuente: larreadio.com

“Una mula, una carreta, un emisor de FM, micrófonos y mucho camino por delante”, así se encabeza la página web del proyecto “Larreadio” que gracias a la recomendación de un familar descubrí por suerte un día de ardua navegación por Internet. Como siempre la gente joven sorprende por sus iniciativas y creatividad.

Este grupo de jóvenes viajan con su mula Café y su carro por la Sierra Sur de Jaén, aunque parece que quieren  hacerlo extensible a  las Sierras de Mágina y Cazorla, supongo que por la buena aceptación de la iniciativa.

En cada pueblo graban unos programas de radio entrevistando a  la gente del lugar, recogiendo los últimos testimonios de una Cultura y unas gentes que desaparecen. Son los últimos testigos de la Cultura Rural, la “gente del campo” de nuestra provincia. Una Cultura Rural que se va desvaneciendo en el tiempo cada vez que una de éstas personas desaparece.

Son nuestros mayores gentes que vivieron en relación íntima con el campo, para los que cada rincón de los campos y de las Sierras tenía su nombre y cada árbol singular guardaba miles de historias. Ellos dieron significado al Campo y el Campo quedará huérfano cuando ellos no estén. Los lugares quedarán sin historia, anónimos y vacíos.  Son los últimos representantes de “la vida ocupada”, en la que en cada momento siempre había algo que hacer y para los que la “cultura del ocio” no existía.

Su vida, como en El Señor de los Anillos, se circunscribía a la Comarca, de la que se salía para ir al médico o hacer la mili. Fueron tiempos de miseria y penurias para nuestra gente y nuestra provincia. Nuestros mayores son los últimos testigos de una Cultura Rural que duró 30 siglos y que atesoraba saberes y formas de hacer que se transmitían de generación en generación y que han sido suprimidas de un plumazo por la mecanización y “el progreso”.

Ellos son los guardianes de las palabras. Palabras, que en un futuro, para cualquiera que las lea, necesitarán una nota aclaratoria al pie: “albarda”, “albardón”, “anterrollo”, “ubio”, “horca”…….Mientras, el progreso sigue su marcha, generando una burbuja tras otra y una crisis tras otra.

Ahora no se habla al calor de la lumbre, ni “sentados al fresco” de la calle de las últimas noticias del pueblo, sino que hablamos de una prima que no conocemos: “la de riesgo” y de unas economías que no entendemos y que no nos entienden.

Leo que la nueva “Ley de Material Reproductivo de las plantas” elaborada por la UE prohíbe la venta y reproducción de semillas tradicionales y autóctonas.  Bajo la nueva ley,  será ilegal cultivar, reproducir o comercializar cualquier semilla vegetal o árbol que no haya sido probado y aprobado por una nueva “Agencia de Variedades Vegetales de la UE”, que va a elaborar una lista con las plantas autorizadas.

Después de grandes protestas por parte de consumidores, bancos de semillas, agricultores y algunos gobiernos de la UE, se ha logrado que jardineros y pequeños productores se provean de semillas u hortalizas no aprobadas y que puedan guardar e intercambiar semillas sin que esto infrinja la ley.

Desaparece una Cultura Humana y es reemplazada por burócratas e intereses de grandes multinacionales, que, curiosamente, no ponen freno a los alimentos  transgénicos ni obligan a su etiquetado.

Recuerdo los versos de Neruda en “Aquí me quedo”:

y que los que se creen prisioneros

se vayan lejos con su melodía

siempre los ricos fueron extranjeros

que se vayan a Miami con sus tías.

Agua y aceite

Agua mineral y aceite

Mejor comprar un Aceite de Oliva Virgen Extra y beber agua del grifo, que beber agua embotellada y comprar aceites baratos.

Hay un vieja expresión que mucha gente conocerá que es “Quedar como el aceite”. Hace referencia a la tendencia de muchas personas a tener la última palabra en cualquier tema, discusión o acción. Esta expresión viene de la observación directa de que el aceite siempre flota sobre la mayoría de líquidos debido a su menor densidad, quedando, como dice la expresión: “siempre por encima”.

En el caso del aceite de oliva y el agua esta aseveración es cierta, y si mezclamos agua y aceite, éste siempre quedará por encima.

Toda esta disertación viene al hilo de una situación que observé haciendo cola en una gran superficie y en la que la cliente que me precedía  tenía entre todos los productos que había comprado aceite de oliva (sensu estricto) y agua “mineral” ( todas las aguas son minerales y  primera acción de marketing para vender el producto). Pues bien, esta cliente había comprado un agua “mineral” de las más caras y un aceite de oliva de los más baratos, es decir, un aceite de oliva sabor suave, que como sabemos es un aceite de oliva refinado con una pequeña cantidad de virgen extra. Y que por lo menos, como dijimos en el post: “El cuento del patito feo”, es mucho más saludable que uno de semillas.

Es curioso como el  marketing ha sido capaz de elevar a nivel de lujo un  producto tan común como el agua, y en el que no existe diferencia entre lo que se mete en la botella y lo que sale por el grifo. Miento, sí existe diferencia: El agua del grifo es de mejor calidad que la de botella en muchos casos ( aljibes sin limpiar aparte) y muchísimo más sostenible.

Si hace tan sólo unos años hubiésemos preguntado a la gente sobre qué pensaba sobre pagar por un agua en botella se hubiesen reído de nosotros, pero el marketing ha conseguido que todo el mundo beba agua embotellada y la pague 2.000 veces más cara que la del grifo. Uno se pregunta ¿Cómo se ha llegado a conseguir esto?. Es más,  se plantea: ¡ Vamos a hacer lo mismo con el aceite!

En primer lugar las campañas engañaron a la gente mostrando que el agua mineral era más pura y más limpia que la del grifo. De hecho mucha gente a pesar del engorro que supone el subir las garrafas de agua a los pisos y a pesar del peso que hay que acarrear, beben únicamente agua de botella pensando que es mejor. En el caso de Jaén, en que hay muchísimos pueblos en las faldas de las sierras y en los que el agua que se consume es de pozo, no se explica que la gente compre botellas de agua. ¿De dónde creen que llenan el agua las grandes marcas? ¿Es que el agua de un pozo a 500 metros en una sierra y controlada por las autoridades es menos buena que la de un manantial de la misma Sierra? ¿ Es que el Agua “Sierra  Cazorla” es mejor que los sondeos que abastecen a las poblaciones que hay en esa misma Sierra?

Otro de los argumentos en contra que tiene este tipo de agua es la gran cantidad de energía que se utiliza para la fabricación de las botellas, su transporte y su posterior reciclaje, que en muchos casos se envían a países del tercer mundo. Además, en otros casos, el agua de las botellas es llenada directamente del grifo con las denominaciones: “ agua potable preparada”, “agua potable preparada procedente de manantial o captación” y “agua de abastecimiento público preparada”.

Esta locura, y más que lucrativo negocio del agua de botella, ha llevado a la empresa Vichy Catalan S. A. a presentar una propuesta al Panel de Expertos en Nutrición, Alergias y Dietéticos de la Unión Europea sobre que el consumo de 0.5 litros de agua carbonatada con alta concentración de fluoruros (7.9 mg/L) era capaz de afectar positivamente a las concentraciones de colesterol o triglicéridos. Como es lógico, el Panel rechazó la propuesta. Éste mismo Panel aprobó dentro del Reglamento Europeo 432/2012 que se podrían etiquetar en el aceite de oliva las propiedades saludables del ácido oleico, la vitamina E y los polifenoles, que sí que los reducen.

Nos queda mucho camino que recorrer en la promoción del aceite de oliva y en la difusión de su Cultura, pero mientras tanto podemos ir aprendiendo de las grandes corporaciones y de sus técnicas. Sólo tenemos que copiarlas. Además tenemos otra ventaja, nuestro producto sí que es saludable de verdad y sí que se puede demostrar . Y es que el aceite de oliva, como se dice aquí en Jaén “sirve pa tó”. Por eso cuando vayáis al supermercado haced el favor de gastaos un poco más en comprar aceite de calidad y ahorraos el gasto en agua de botella, vuestra salud, vuestra economía y el medio ambiente os lo agradecerán. Así que aquí os dejo una pregunta: ¿Vais a seguir bebiendo agua de botella cara y comprando aceites baratos?

Sexo, secuestros y mentiras en el olivar

Pues ya llegamos al tema que a todo el mundo interesa. Los bien pensados imaginarán lozanas mozas corriendo semidesnudas por esos olivares de Dios, perseguidas por algún sátiro, miembro viril en ristre. Pero no, en este caso la cosa es mucho más sofisticada. En nuestros olivares se dan unas relaciones sexuales muchísimo más complicadas. Relaciones entre miembros de distintas especies, que como en los culebrones, recogen desengaños amorosos y amores no correspondidos. Pero en los que el amante despechado, como un Don Juan, vuelve a casa con una sonrisa agridulce, nunca mejor dicho.

Los seguidores habituales del blog, sabiendo del pie que cojeo, sabrán ya que estoy hablando de flores e insectos. Pequeñas flores que podemos encontrar en nuestros olivares, con unas historias increíbles que se han desarrollado a lo largo de miles de años de evolución. Flores tremendamente evolucionadas que para reproducirse han ideado las más complicadas tretas. Hoy hablaré de dos especies que por su complejidad bien merecen ellas solas un post: Ophrys lutea y Aristolochia paucinervis.

Ophrys lutea, la Flor de la Abeja Amarilla.

Ophris lutea

Ophris lutea, la Flor de la Abeja Amarilla

Es una pequeña flor de la familia de las Orquidáceas. Cuando se habla de orquídeas todo el mundo piensa en flores exóticas, tropicales, relacionadas con la aventura en selvas lejanas. Pero nada más lejano de la realidad, éstas flores están extendidas por casi todo el mundo con un gran número de especies.

Ya el nombre de la familia es puramente sexual: “Orchis” en griego significa “testículo”, haciendo alusión al tubérculo de la planta y su parecido con las gónadas masculinas. También eróticas han sido las películas que han utilizado el nombre, como en el caso de “Orquídea salvaje”, protagonizada por Mickey Rourke y Jacqueline Bisset en 1990.

En la mitología griega, Orquis es el hijo de una ninfa y un sátiro.  En una fiesta en honor del dios Dionisio (Baco), bebe demasiado e intenta violar a una sacerdotisa. Ella se defiende y pide ayuda a los animales salvajes del bosque, que le atacan y matan. Mirando su bello cadáver, ella pide a los dioses que le devuelvan a la vida, pero éstos lo hacen solo a medias y le convierten en un vegetal, la hermosa orquídea.

“Ophrys” en griego es “ceja”, no sabemos si por la vellosidad de la flor o por la forma arqueada de los sépalos, y “lutea” es amarillo. Comúnmente se la conoce como Flor de la Abeja Amarilla.

Para polininizarse la flor imita la forma de la hembra del insecto polinizador con los dibujos y pelos que presentan en el abdomen. Además exhalan un aroma similar al que tiene la feromona de la hembra.  En nuestro caso los insectos polinizadores son abejas del género Andrena, que construyen sus nidos bajo tierra.

La imagen que presenta el conjunto es el de una hembra posada en una flor, como si estuviera buscando polen.

Los machos se aproximan para intentar copular con ella y lo único que consiguen es polinizar las flores. Como todos los machos, esto lo intentan con muchas flores, con lo que la polinización queda asegurada.

Este mecanismo funciona porque los machos de éstas especies empiezan a volar unos días antes de que lo hagan las hembras, coincidiendo esos días con la floración de las plantas. De ahí que ésta no dure más de 8 días. Una vez que las hembras empiezan a volar, los machos, como es lógico, pierden el interés por las flores y casi no visitan las flores.

Esta coordinación suele ser casi exacta y aún es un misterio como funciona el reloj biológico de la flor para adaptarse al insecto y a los primeros vuelos de los machos.

En el caso de bosques, la presencia numerosa de orquídeas es sinónimo de la buena salud de los mismos. Por lo que la aparición de éstas flores en nuestros olivares certifica mejor que cualquier organismo administrativo el manejo sostenible de la finca donde aparecen.

Aristolochia paucinervis o Aristoloquia.

Aristolochia paucinervis

Aristolochia paucinervis o Aristoloquia

Otra pequeña planta rastrera, que a menudo pasa inadvertida y que podemos observar también en nuestros olivares. En éste caso la conducta sexual de la interfecta puede ser punible por la ley porque al engaño añade el secuestro.

Su nombre deriva del griego “aristos”, que significa “que es útil”  y  “locheia”, cuyo significado es “nacimiento”, por su antiguo uso en su ayuda en los partos. Sin embargo, según Cicerón, la planta lleva el nombre de un tal “Aristolochos”, que a partir de un sueño, había aprendido a utilizarla como un antídoto para las mordeduras de serpiente.

“Paucinervis” viene del latín y significa “poco veteado”, haciendo alusión a la flor. Vulgarmente se la conoce como Aristoloquia.

Pues bien, esta planta, menos espectacular que sus parientes tropicales como en el caso de las orquídeas, usa para poder polinizarse una flor-trampa de forma tubular y con la base engrosada. Los insectos que la polinizan son dípteros, es decir, moscas, mosquitos y mariposillas nocturnas.

Ésta flor exhala un olor a carne descompuesta, que junto al color amarronado-violáceo que adquiere, la hace irresistible para éstos insectos, que entran en ella para alimentarse. Entrar entran, pero no pueden salir porque la flor está tapizada de pelillos rígidos orientados hacia abajo que impiden la fuga del incauto insecto.

El secuestro puede durar varios días y a fin de mantener con vida al prisionero la flor segrega néctar rico en azúcares. Para evitar autopolinizarse la flor no suelta su polen hasta que los ovarios no se han fecundado con el polen proveniente de otra planta.

Una vez consumado el acto los pelos se marchitan y se pliegan sobre la superficie dejando vía libre al insecto, que como su memoria no es muy grande volverá a caer, no sabemos si voluntariamente o no, en el engaño de otra planta.

El olivar, como hemos dicho más de una vez, atesora cultura e historias dignas de cualquier gran documental de National Geographic, sin necesidad de trasladarse al Serengueti, ni a las grandes Selvas Tropicales. Eso sí siempre a una escala muchísimo menor, pero no por eso menos interesante.

Necesitamos un olivar sostenible para garantizar la pervivencia del cultivo en las actuales circunstancias. Por eso debemos conocer el ecosistema y mantenerlo, a la vez que aportarlo como un valor añadido a la hora de promocionar el producto.

Por eso, como en El Principito, es importante  “ …..que conozca yo una flor única en el mundo que no existe en ninguna parte salvo en mi planeta, a la que un corderito puede aniquilar de un golpe, así sin más, una mañana, sin darse cuenta de lo que hace……”.

Costumbres y tradiciones (II): “La corta”

poda del olivo

Hacha tipo Jaén.

Es tiempo de corta en Jaén.  “Corta” es como en algunas comarcas se llama a la poda del olivo. Una vez acabada la recolección los olivareros se disponen a renovar sus árboles viejos y dar una forma adecuada a las plantaciones más jóvenes.

En las mañanas frías de los meses de enero y febrero los penachos de humo que se levantan entre las olivas dan fe de la quema de las ramas y restos de la poda. Costumbre que se está perdiendo en favor de la trituración de las mismas que aporta materia orgánica a los suelos y disminuye la erosión.

Tras derribar las ramas principales señaladas por “los maestros de corta”, viene el desposeerlas de las más pequeñas, para dejar la leña gruesa aprovechable para lumbres y calderas. Tras esto habrá que talarla y llevarla a las leñeras, donde se hacinará y tapará para evitar la salida del barrenillo del olivo y donde se guardará para el invierno siguiente.

De la existencia de leñeras en las casas viene el dicho popular de :  “Ser más arisco que un gato entre la leña”. Al ser las hacinas de leña el lugar que escogían las gatas para parir y donde los gatitos, allí resguardados y montaraces, no tenían contacto con el ser humano hasta que no podían andar, bufando y  huyendo de las personas cuando las veían aparecer.

En muchas comarcas los restos de poda más finos se compactan y se elaboran con ellos pellets, que junto con el hueso triturado alimentan las calderas de los hogares. Éstas calderas, más sostenibles, están sustituyendo  poco a poco a las de gasoil, mucho más caro.

Importancia de la poda del olivo

La importancia de la poda para el  olivar  viene recogida desde muy antiguo. El ilustre gaditano Columela, nacido en el año 4 d.C. recoge en su Res Rústica que: “Deben cortarse sus ramas secas, y las que se hallaren enlazadas para que el olivo quede desahogado; asimismo las ramas tuertas y largas, y las que tuvieran demasiada altura, o sobresalieren mucho.”

También de éste autor es el antiguo proverbio que dice: “Quien ara el olivar, le pide fruto; quien lo abona se lo pide con insistencia; el que lo poda, le obliga a que se lo de.”

Posteriormente Alonso de Herrera en su “Agricultura General” de 1645 nos dice: “….y quiten los ramos desfariados, y los viejos, que frutifica poco por fer viejos, y que las oliuas en lo nuevo dan su fruto, y por ello anden contínuo renovadas…”

Ya, a nuestros días ha llegado el refrán: “Si me olvidares árame aunque no me caves, y si me olvidares aún más, córtame, aunque no me ares ni me caves.”

Evolución

Hasta la llegada de la motosierra, motosierro en algunas comarcas, que en ésto del género y génera no nos ponemos de acuerdo en este país, la corta se hacía con el hacha. En Jaén con unas hachas de tipología singular que tomaron el nombre de la provincia: “Hacha tipo Jaén”.

Como digo, antes de la llegada de la mecanización al olivar las cortas se adaptaban a las labores y costumbres de recolección de cada tiempo. Así no es difícil encontrar hoy en día en olivares tradicionales, olivas con la cruz a dos metros sobre el nivel del suelo con el fin de facilitar el acercamiento de las yuntas de mulos durante las labores de arado. Con éstas alturas de cruz no es difícil imaginar que las olivas alcanzaran alturas de 6 y 7 metros sobre el nivel del suelo. Existiendo en las antiguas cuadrillas la figura del “copero”; normalmente la persona más joven y más ágil de la cuadrilla que armado con un pequeño garrote de alrededor de metro y medio y de madera ligera como es la higuera, escalaba para derribar la aceituna más alta que quedaba en las copas.

De esta costumbre de jugarse la vida para derribar la aceituna de las copas, el holandés Gastón G.A. Remmers extrajo el título de un estudio publicado en 1998: “Con Cojones y Maestría: Un estudio Sociológico-agronómico acerca del Desarrollo Rural Endógeno y Procesos de Localización en la Sierra de la Contraviesa.” Haciendo referencia al valor y la habilidad de los coperos para varear la aceituna.

Tipos de poda

Modernamente las podas tradicionales coexisten con la poda técnica llevada a cabo por ingenieros agrónomos. En la provincia de Jaén se identifican dos tipos de  poda tradicional predominante: La poda practicada en la zona de Jaén capital y la poda practicada en la zona de Úbeda.

La poda tradicional tipo Úbeda es una poda típica en cabeza, en la que se renueva  intensiva y continuamente la copa de la oliva, cortando ramas excesivamente jóvenes y en plena producción, aunque éstas no estén todavía envejecidas.

En la poda tradicional de la zona de Jaén capital se dosifica el ritmo de rejuvenecimiento de la copa, sustituyendo éstas cuando es necesario, para lo que previamente se prepara la rama para su renovación, favoreciento los renuevos que la sustituirán.

Un ejemplo ilustrativo de la necesidad e importancia  que la poda tiene para la oliva se resume perfectamente en la gráfica cancioncilla popular: “El que tiene un olivar y no le corta las varetas, es como el que tiene novia y no le toca las tetas.”